Tengo bastantes cicatrices, en las manos, piernas, frente, cabeza; como recuerdo de todas esas aventuras que corria de niño y no tan niño, de descuidos y de objetos que se aparecian a mi paso y terminaba en el suelo.

Pero resulta que he descubierto que tambien en el corazon quedan cicatrices, aunque no visibles fisicamente, a veces duelen.

Y nos podemos pasar años pretendiendo que no existen o que somos inmunes a ellas, pero estan ahi, solo hay que aceptarlas y entonces, como diria Cerati

Duele de placer
tu cicatriz en mi…

Una increible letra y la guitarra poderosa del señor Gustavo Cerati, del disco Siempre es Hoy; esta será la canción oficial hasta mi cumple